Ruta del Vino de Zamora

La Ruta del Vino de Zamora se encuentra situada a ambos márgenes del río Duero a su paso por la ciudad de Zamora. Recorrida de norte a sur por la romana Vía de la Plata, comprende una superficie aproximada de 1.800 kilómetros cuadrados, distribuidos entre cuarenta y seis municipios de la provincia de Zamora y diez municipios de la provincia de Salamanca.

Quien viaja fijándose en los detalles, encuentra en la Ruta del Vino de Zamora el lugar ideal para disfrutar de espacios perfectamente conservados que mantienen la esencia del pasado.

Conocer la historia a través de la diferentes manifestaciones del arte, desde el Románico del siglo XI hasta el Modernismo del siglo XX, descubrir las bodegas tradicionales de elaboración de vino, que aún hoy conservan la utilidad para la que fueron planteadas, o disfrutar del paisaje tradicional castellano, que combina los campos de cereal con los centenarios viñedos de la Tierra del Vino, son tan sólo algunos de los atractivos que el visitante podrá apreciar en la Ruta del Vino de Zamora.

La gastronomía es parte esencial de la estancia en la Ruta del Vino de Zamora. Alimentos como la harina, quesos, embutidos, legumbres, setas, hortalizas, carnes y vinos, cuentan con figuras de calidad que reconocen el excelente trabajo del sector agroalimentario de la comarca. Estos alimentos, certificados con Marcas de Garantía, Indicaciones Geográficas Protegidas y Denominaciones de Origen, son el fundamento de una cocina tradicional que el viajero podrá degustar en los prestigiosos restaurantes de la Ruta del Vino de Zamora.

El turismo activo tiene un lugar importante en la Ruta del Vino de Zamora. Disfrutar a pie, a caballo o en bicicleta de un entorno natural que, siguiendo el ciclo vital de las especies que lo integran, muestra un aspecto diferente en cada estación, se puede complementar con actividades deportivas como el running, el piragüismo o el golf.

Para descansar, después de todo un día de inolvidables emociones, el visitante podrá escoger entre la variada oferta de alojamientos con los que cuenta la comarca. Disfrutar de la estancia en hoteles, casas rurales o posadas reales preparará al viajero para una nueva jornada de intensas sensaciones en la Ruta del Vino de Zamora.